Una vez termina el contrato, el empleador debe pagar la liquidación respectiva al trabajador, sin importar las causas de terminación El inicio de una relación laboral cuenta con varias obligaciones por parte del empleador, y lo mismo sucede al momento de terminar el contrato. Una de ellas es el pago de la liquidación , que a pesar de no tener un plazo establecido por la ley, no significa que se deba ignorar. Una vez termina el contrato de trabajo, el empleador debe pagar la liquidación respectiva al trabajador, sin importar las causas de terminación. Y, aunque no existe la fijación legal de un plazo para cumplir con esta obligación, el empleador deberá interpretarlo como una inexistencia de plazo, quedando obligado a pagarla el mismo día en el que se termina el contrato, aunque puede existir un margen de dos semanas para cumplir con la bonificación.
Asesoría jurídica para garantizar tus derechos en: Salud Educación Servicios Públicos Debido Proceso Laboral Familia Civil Estatuto del consumidor Pensiones Consultas GRATIS por whatsapp: 301 560 8798